El aprendíz: Cuídese de los abogados sin oficina ni domicilio

Julio 27, 2008

“Un hombre que oculta lo que piensa, o no se atreve a decir lo que piensa, no es un hombre honrado” (José Martí).

En muchas ocasiones he recibido clientes que me refieren casos y expedientes manejados por otros abogados y al preguntarles por sus telé­fonos, oficinas, etc., me contestan que no tienen oficina, que se muda­ron, que se fueron del país, que andan corriendo, que no hay quien los vea, que no contestan los celulares, que cambiaron de número, y en fin, que no hay quien los encuentre ni en los centros espiritistas.

“Los abogados con estas características además de no tener oficinas abiertas para brindar sus ser­vicios a los clientes, no tienen teléfo­nos, ni celulares, ya que los viven cambiando…”

Esto, como es natural, se debe a que esos abogados no tienen oficina ni domicilio conocido, andan como los pájaros sin nidos, y cuando no, como colibríes o zumbadores, posan­do de cliente en cliente, en vez de flor en flor. Los abogados con estas características además de no tener oficinas abiertas para brindar sus ser­vicios a los clientes, no tienen teléfo­nos, ni celulares, ya que los viven cambiando, que es lo mismo que no tenerlos, y cuando usted les cae atrás no hay realmente quien los consiga, ni Félix Sánchez con sus bendecidas piernas.

De igual modo, son los que, a pesar de haberles cobrado a los clientes, una buena suma como avance para la “solución” del caso, nunca lo terminan, nunca les entre­gan los papeles y siempre viven metiendo cuentos.

Es bueno saber que si hay un profesional liberal en condiciones de tener, con facilidad, su domicilio u oficina propia, ése es el abogado, ya que no hay que tener grandes sumas de dinero, como los médicos, por ejemplo, para abrir un consultorio y ofrecer sus servicios. Al abogado le basta escoger hasta una habitación de su casa y convertirla en oficina y con una computadora o máquina manual, un escritorio, dos sillas y un teléfono es más que suficiente, esto porque ni secretaria se necesita ahora con las grabadoras telefónicas o secretel.

El presente llamado lo hago a mis amigos lectores por entender que en los actuales momentos, contar con los servicios rápidos y confiables de un buen abogado, con domicilio u oficina, es como poder contar con un buen médico en un buen centro de salud, esto así porque tener un pro­blema o conflicto legal en estos tiem­pos de globalización es altamente es­tresante y también preocupante para muchos clientes, al extremo de que algunos se ponen nerviosos cuando les llega una simple cita para acudir a un tribunal o corte. Y no es para menos, ya que a cualquiera le ponen una sentencia en las costillas, de un par de millones de pesos por un sim­ple accidente de tránsito o alguna que otra falta ligera.

La preocupación y el estrés que embarga a muchos ciudadanos que tienen conflictos legales, se agranda cuando éstos no logran contactar por ningún medio ni canal, a su abogado asesor, de ahí que les reitero: CUÍ­DENSE DE LOS ABOGADOS SIN OFICINA O DOMICILIO.

Por Fausto García
faustogarcia2003@yahoo.com

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