Diócesis de San Juan de la Maguana Ordenación Sacerdotal
Agosto 4, 2008
Ordenación sacerdotal de Jeremías Enmanuel Castillo Liranzo, hijo de Napoleón y Melania de Comendador y de Cristian Quezada Durán, hijo de Sergio y Regina, de El Llano, 19 de Julio 2008 en Comendador, Elías Piña.
El Sacerdote, hombre que permanece en Jesús, en su Palabra y en su amor. Permanecer… (11 veces en este evangelio) Subsistir, insistir, persistir, durar, perdurar, perseverar 1.- Permanezcan en Mí: Permanece en Jesús la persona que es de fiar, que no le niega nada porque es su amigo. Permanecer en Jesús es el requisito para dar fruto, él nos ha destinado para dar fruto y fruto que permanezca.
Escogidos, consagrados y enviados: No digas soy un muchacho, donde quiera que te envíe irás, todo lo que te mande dirás. No les tengas miedo, que yo estoy contigo. Jer. 1,1-10 2.- Permanezcan en mis Palabras:
• Si permanecen en mis Palabras pedirán lo que ustedes quieran y lo conseguirán.
• Si permanecen en mis Palabras serán mis discípulos.
El nos pide que seamos hombres de Palabra y hombres de la Palabra. Jesús hombre de la Palabra: “… Y la Palabra de Dios se hizo carne y habitó entre nosotros”.”Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Reino de Dios. Decía “Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios: Conviértanse y crean en el Evangelio”. (Mc. 1, 1-14). Por la predicación de la Palabra se origina la fe, por ella la gracia y la caridad, La predicación de la palabra de Dios es necesaria para la vida espiritual, como la siembra es necesaria para la vida del cuerpo. Dios mismo pronuncia su Palabra: Crea, transforma, dio de viva voz a Moisés su palabra en el Monte Horeb. Los mismos ángeles anuncian la buena nueva, como el arcángel Gabriel a María, como en el “lugar de los que lloran” pidiendo conversión, por haber transgredido la ley divina, y todos los hijos de Israel, al oír su palabra, se arrepintieron y lloraron todos a voces.
Moisés predicó a todo el pueblo la ley del Señor en las campiñas de Moab, y así lo hicieron luego todos los profetas. La palabra es luz para el entendimiento, fuego para voluntad, para que la persona pueda conocer y amar a Dios. Es alimento para el hombre interior, que vive por la gracia del Espíritu Santo. Es un tesoro espiritual para el alma. Es como un martillo que doblega la dureza del corazón obstinado en el vicio. Es como una espada que da muerte a todo pecado, en nuestra lucha contra la carne, el mundo y demonio.
3.- Permanezcan en mi AMOR:
-Si guardan mis mandamientos, como yo he guardado los mandamientos de mi Padre.
-Ámense unos a otros, como yo los he amado.
Ustedes representan a los hombres ante Dios
Tengan compasión hacia los ignorantes y extraviados.
Con lágrimas presenten sus oraciones.
No quiero amigos de palabra… El amor hay que demostrarlo.
-Ámense unos a otros. Mis amigos van a cumplir este mandamiento. “Vive de manera digna tu vocación, con toda humildad, mansedumbre y paciencia, soportándose unos a otros por amor, poniendo empeño en conservar la unidad del Espíritu con el vínculo de la paz. Un solo cuerpo y un solo Espíritu como una es la esperanza”. Así tu alegría estará dentro de ti. No por fuera, ni por unos momentos.
Mi gozo está en ustedes. Mis agradecimientos a sus formadores del Seminario Santo Tomás de Aquino y al Padre Omar de Jesús Mejía, del Seminario Nacional Cristo Sacerdote, de La Ceja, Diócesis de Sonsón Ríonegro, Colombia.
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