Impacto del DR-CAFTA en la Economía Dominicana

Enero 20, 2009

Por Radhamés García

Las informaciones más recientes apa­recidas tanto en la República Dominicana como en Estados Unidos, ponen de manifiesto el impacto negativo que ha tenido para la República Dominicana su adhesión al Tratado de Libre Comercio firmado entre Estados Unidos y Centroamérica, conocido por sus siglas en inglés como DR-CAFTA.

Es imposible analizar la adhesión de la República Dominicana al CAFTA al margen de los obstáculos que ha tenido el Área de Libre Comercio de las Américas –ALCA–, como pilar económico de la estrategia del gobierno de Estados Unidos en la región.

Ante las dificultades del ALCA, EE.UU. promueve los tratados bilaterales o sub-regionales, un camino más largo para tratar de retomar al ALCA.

Desde mayo de 2002 el gobierno dominicano abandonó todas las alianzas estratégicas con otros países, en materia de negociaciones comerciales. Se rompie­ron acuerdos previamente establecidos en la promoción de temas como el trato especial y diferenciado en las relaciones co­merciales.

El gobierno dominicano inició una carrera desenfrenada para ser incluida en el Tratado de Libre Comercio entre Cen­troamérica y Estados Unidos. Este esfuerzo estaba motivado, primero, en el interés del presidente de la República, Hipólito Mejía, de lograr la reelección y segundo, la presión del sector de las zonas francas o maquiladoras que vio amenazado su acceso preferencial al mercado de Estados Unidos, en particular para confecciones.

Se dio paso a una política de sumisión extrema frente a la administración Bush: desde enviar tropas a Irak, apoyar las solicitudes de EE.UU. de no aplicar un artículo del Tribunal Penal Internacional que permitía juzgar a ciudadanos de ese país acusados de violar los derechos hu­manos, hasta apoyar una resolución de condena a Cuba en la Comisión de De­rechos Humanos de las Naciones Unidas.

En agosto de 2003, el gobierno de Estados Unidos aceptó incorporar a Re­pública Dominicana mediante la fórmula de una adhesión al CAFTA, es decir, el país entró por la puerta trasera a estas negociaciones apresuradas de apenas tres meses, entre enero y marzo de 2004.

En esta adhesión sólo se negociarán las listas de acceso a mercado sin tocar los temas de las disciplinas comerciales con lo cual desaparecería la posibilidad de discutir cualquier situación desventajosa para el País.

Como señala el Informe de Desa­rrollo Humano, República Dominicana 2005 deI PNUD: “La autoridades domi­nicanas aceptaron la propuesta de adhesión sin hacer ningún estudio sobre el impacto que dicho acuerdo tendría sobre la economía del país, las leyes que debe­rían ser modificadas, los empleos que se perderían o se ganarían, las implicaciones para el comercio exterior, las barreras no arancelarias a resolver, la modificación del entorno comercial, etc.”

“La estrategia dominicana se limitó a consolidar las preferencias arancelarias y a negociar el motivo de apertura del mercado a los productos estadounidenses.”
tres meses, entre enero y marzo de 2004.
En esta adhesión sólo se negociarán las listas de acceso a mercado sin tocar los temas de las disciplinas comerciales con lo cual desaparecería la posibilidad de discutir cualquier situación desventajosa para el País.
Como señala el Informe de Desa­rrollo Humano, República Dominicana 2005 deI PNUD: “La autoridades domi­nicanas aceptaron la propuesta de adhesión sin hacer ningún estudio sobre el impacto que dicho acuerdo tendría sobre la economía del país, las leyes que debe­rían ser modificadas, los empleos que se perderían o se ganarían, las implicaciones para el comercio exterior, las barreras no arancelarias a resolver, la modificación del entorno comercial, etc.”
“La estrategia dominicana se limitó a consolidar las preferencias arancelarias y a negociar el motivo de apertura del mercado a los productos estadounidenses.”
Se pone fin con EE.UU. al régimen de comercio preferencial unilateral para dar paso a un régimen bilateral basado en la reciprocidad.
Este acuerdo promueve limitaciones en los grados de libertad del país para desarrollar la competitividad e impulsar el crecimiento y el desarrollo a largo plazo.
Veamos algunos aspectos de este tratado:
En materia de acceso a mercados, la aplicación del acceso al mercado de EE.UU. es más bien pequeño en la medida en que ya se ofrecían bajos aranceles a las importaciones provenientes del Cari­be, cerca del 90% de las exportaciones dominicanas al mercado de Estados Uni­dos, ya estaba libre de aranceles. Pero las barreras no arancelarias tendieron a crecer. El desmantelamiento de las barreras arancelarias, ha tenido serias implicaciones productivas y para los ingresos fiscales.
En una entrevista al Semanario Clave el febrero de 2009, el Director de Adua­nas, en ese momento Miguel Cocco, señaló que como resultado del desmonte arancelario del DR-CAFTA, el país dejó de percibir más de 100 millones de dóla­res en el 2008 y para el 2009 se dejará de percibir cerca de 150 millones de dólares.

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