Angela Dolores Fernández (Doña Lola) Madre ejemplar y luchadora comunitaria
Enero 24, 2009

La Señora Ángela Dolores Fernández Vda. Ángeles (doña Lola), madre de Mons. Ramón Benito Ángeles y del P. Diomedes, así como de nueve hijos más, falleció el pasado lunes 22 de junio.
SEMBLANZA ANGELA DOLORES FERNANDEZ
El 10 de octubre del año 1926, nace en Los Martínez, Arenoso, comunidad Rural de la Provincia de La Vega, Ángela Dolores, hija de Don Leonicio Fernández y la Sra. Casilda Hernández, siendo la número siete en la línea sucesoral de nueve hermanos.
Leonicio Fernández y Casilda Hernández, humildes campesinos, rodeados de la pobreza y limitaciones de los años 20, forman esta familia con raíces profundamente cristianas, razón que les lleva a entender el valor del trabajo y la honradez para desarrollarlo. Ángela Dolores, es el fruto de ese ejemplo cristiano y es por eso que con apenas 10 años de edad viajaba en su burrito a la parte urbana de su ciudad, La Vega, a vender los productos cosechados en su campo, cocos, plátanos, cacao, entre otros.
Esta experiencia, a tan corta edad, mientras otros niños jugaban, no le hizo renegar de la condición en la que le había colocado la vida, sino más bien, por el deseo de ayudar a sus padres, resultado, como ella misma expresa: “Compraba para mis necesidades y siempre tenía algo, porque me gustaba el ahorro”.
Aprendió a leer y a escribir en una modesta escuelita, debajo de una mata de limoncillo, donde sólo llegó al 8vo. Curso.
En el año 1948, a la edad de 21 años, contrajo matrimonio con Rafael Ángeles Ramírez, apuesto joven de la comunidad Rural de Villa Trina (Moca) Provincia Espaillat.
Rafael Ángeles era un joven pobre, humilde y campesino al igual que Ángela Dolores, pero ella definió su relación de esta forma: “Me casé con un hombre de Villa Trina, muy pobre, pero con mucho amor al trabajo y de principios morales buenos en todos los sentidos”.
De esta unión tiene la bendición de Dios de procrear una familia de 11 hijos: Ramón Benito, Fausto Francisco, José, Jesús de la Esperanza, Rafael Zoilo, Ignacio, Ángel María, María Irene, Pedro Francisco, Diómedes Antonio y Guillermo de Jesús.
Sus trabajos comunitarios y religiosos se inician alrededor de su familia, catequizándolos para su Primera Comunión y Confirmación, pero esto no se detiene aquí, sino que ella lo dirige y lo amplía a su comunidad, llevándola a trabajar muy de cerca con Mons. Juan Antonio Flores Santana, Obispo de la Diócesis de La Vega en ese entonces, convirtiéndose así en una líder comunitaria y religiosa, estando en sus manos la dirección de:
* Clubes de amas de casa.
* Cooperativa para el Trabajo comunitario.
* Programa Social de Caritas Diocesana.
* Acción social a favor de las familias pobres.
* Asociaciones en pro del desarrollo comunitario. Esta labor la desarrolló durante 30 años.
Hoy, al verla partir hacia la Patria Celestial, podemos decir que Dios la bendijo grandemente, porque le dio una hermosa familia, fomentada en la fe cristiana, en el trabajo y la educación, en la que creyó como signo de progreso.
Con sacrificios y como resultado de su esfuerzo, sus 11 hijos son profesionales y como respuesta a sus oraciones, Dios le concede el anhelo de tener dos hijos sacerdotes, Mons. Ramón Benito y el P. Diómedes Antonio, entregándolos a Cristo, a la Iglesia y la Comunidad.
Su niñez, su familia y el trabajo desarrollaron en ella la sabiduría, el don de dar y darse, firmeza en sus propósitos, gran sentido del humor, honradez, pero sobre todo sensibilidad y amor, que sólo se aprende cuando bajamos a las carencias económicas y humanas, cuando anteponemos a todo la oración.
Con sobradas razones, Ángela Dolores, en su hogar, rodeada de sus 11 hijos, 28 nietos y dos bisnietos, decía: “Me siento muy feliz y doy gracias a Dios por todas sus bendiciones”.
“Me siento una mujer realizada, satisfecha de la vida por todas las oportunidades que he tenido con mi familia, pues todo lo que he anhelado, el Señor me lo ha concedido: hijos útiles a la comunidad y al pueblo de Dios, que me respetan, me brindan amor, cariño y una comunidad de la que me siento honrada porque me permitió servirles.
Ángela Dolores: un ejemplo familiar, religioso, de trabajo personal, comunitario y social, que nos sirve de inspiración por haber transitado por el camino del bien. Indudablemente, una humilde mujer bendecida por el Señor.avatar
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