La Beatificación del Cardenal Sancha

Enero 24, 2009

Por Francisco Ángeles

El padre fundador de las Hermanas de La Caridad del Cardenal Sancha, en Cuba, en el siglo XIX (1869) y casi simultáneamente en República Dominicana, viajaba de aquella hermana nación caribeña hasta nuestras tierras, hasta que fue designado obispo auxiliar de Toledo, España en 1875 no sin antes ser encarcelado en tres ocasiones por defender a Jesucrtisto y a la Iglesia.
Ciriaco María Sancha y Hervás se presentó a su nueva misión apostótica, luego de dejar organizada la misión que Cristo le había encomendado “amar y proteger a los niños y ancianos más desprotegidos aquí en la tierra”.
El cardenal Sancha siempre le pidió a la comunidad sanchina en los primeros años de su fundación que fuera el amparo de los pobres y que cada comunidad viviera de su trabajo, como lo hacen las Hermanas actualmente; también le pedía que tuvieran mucha confianza en Dios, ya que Él les fortalecería junto a sus queridos pobres, y le recalcaba una y otra vez “esforcémonos para poner a Dios como piedra angular en los centros docentes”. Hoy en día, eso hacen sus Hijas de la Caridad, por ser un milagro de Dios en la tierra a través de Sancha.
El siervo de Cristo, Ciriaco María Sancha, siempre puso al Padre Creador, por encima de todo, señalando: que debíamos vivir con amor y sacrificio por Él y por humanidad más necesitada.
Los sanchinos/as pedimos oraciones por la beatificación de nuestro padre fundador, que será elevado a los altares el 18 de octubre de 2009 en Toledo-España; así como por la Congregación Hermanas de la Caridad del Cardenal Sancha, para que renazca el entusiasmo que siempre acompañó a nuestro fundador y seguir llevando su obra, que no fue más que la de su guía y mentor, el propio Dios, a través de su Hijo Jesucristo y su Madre María.
Como sanchino me pregunto, si Sancha pudo peregrinar con casi 20,000 obreros, la mayoría campesinos y que él ayudara a alfabetizar de España a Roma, por qué no podemos nosotros hacerlo solos, en familia o con los amigos.
Sancha siempre apeló a la oración en los momentos difíciles en la prisión pública y privada en Cuba, así como frente a la envidia de quienes lo rodeaban; siempre llamó a la unidad de los cristianos, señalando que en la unidad está la fuerza.
Hoy más que nunca, los sanchinos/as debemos apelar a esa arma poderosa que siempre nos recuerda el Cardenal Sancha: ¡La oración!
En su honor, los sanchinos/as dominicanos estamos llamados a participar en la fiesta que hay en el cielo y que debemos celebrar el 18 de octubre que será la beatificación en la ciudad del Greco, Toledo España.
¡Motívate! y ven a peregrinar por la ruta de Sancha en gran parte de España y Roma. Si eres sanchino/a comunícate con las comunidades sanchinas en los pueblos de República Dominicana y el mundo; y en el Cibao con el Dr. Francisco Ángeles. Y siempre ten presente que los cristianos hemos venido al mundo a servir y no a ser servidos si queremos ver el Reino de Dios.

El autor es especialista en Psicología, Psiquiatría y Geriatría.

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