Histórico encuentro entre autoridades y sociedad civil de Dajabón y Ouanaminthe-Feryé

Septiembre 18, 2008

En la mañana del pasado día 4, la sala de reuniones de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Dajabón, ha sido teatro del primer encuentro entre dos amplias de­legaciones de autoridades locales y organizaciones de la sociedad civil de Dajabón y Ouanaminthe-Feryé.

Los representantes del Comité Interinstitucional de Dajabón - CID, entidad que cuenta con una membresía de 39 organizacio­nes de este municipio, han podido estrechar las ma­nos de sus colegas del Co­mité Conjunto Ouanamin­the-Feryé, iniciando así un proceso de diálogo transfronterizo que mira hacia el desarrollo recíproco y la mancomunidad.

Las dos delegaciones han sido encabezadas por los síndicos de cada muni­cipio y demás miembros de los Comités. Por el CID estuvieron presentes: So­nia Mateo, síndica muni­cipal; Luís Alberto Reyno­so, vice-síndico; Miguel Cruz, Gobernador de la provincia; Miguel Tatis y Manuel Castillo, regido­res; Ramón Cordero, de la Asociación de Ganaderos; Domingo Rincón y David Sosa, del Grupo Irreversi­bles del Masacre; Padre Guillermo Perdomo, S.J., director de Radio Marién; Nieves Ortega, de la Unión de Centros de Ma­dres; Marylis Pérez, de Centro Puente; Fredy Mo­rillo, de la Asociación de Vendedores de Pollos; César Estévez, de la Aso­ciación de vendedores de huevos; Tomás Sosa, de la Asociación de hoteleros, Cristina Toribio, de la Ofi­cina de Planeamiento Ur­bano.

Para el Comité Con­junto Ouanaminthe-Feryé, participaron: Rony Pierre, síndico de Ouanaminthe; Rochenel Eustache, síndico de Feryé; Winston Jean Breville, secretario de la Asociación de Municipios de la Frontera Norte de Haití; Gary Desamours, Adius Josphat y Delius Aristil, Síndicos de los dis­tritos municipales de Ouanaminthe y Feryé; Jacob Santilmá y Jean-Mary St-Phat, Jueces de Ouanaminthe y Feryé; Re­nald Etienne, director del Ministerio de Planifica­ción para la zona norte; Jean Baptiste Bien-Aimé, Cónsul de la República de Haití en Dajabón; Nidia Zuuaga, de la Congre­ga­ción de San Juan Evange­lista; Amos Noel, de Plan Internacional; Antonio Bi­xamá, de Centro Puente; Délius Paul, Inspector de la Policía Nacional Hai­tiana; Yvon Guerrier y Jessie Ilfranc, de la oficina local del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD.

El encuentro se caracterizó por la armonía y la hermandad entre todos los participantes, cuyas decla­raciones reafirmaron el es­píritu de colaboración que motivó este primer en­cuentro.

La síndica de Daja­bón, Sonia Mateo, recordó la necesidad de planificar un desarrollo armónico entre las dos franjas fronterizas, dado que ambas han tenido un pasado de pobreza extrema que no puede y no debe volver.

Una manera de supe­rar la pobreza es precisamente este trabajo que los dos Comités están desa­rrollando, a nivel de cada municipio y a nivel transfronterizo. El Cónsul Jean Baptiste Bien-Aimé recor­dó que las autoridades do­minicanas y haitianas presentes tienen la obligación de apoyar la iniciativa y de seguir apoyándola aun cuando dejen de ser “auto­ridades”, como verdaderos ciudadanos.

Entrando en aspectos particulares, el Juez de Paz de Ouanaminthe, Jacob Santilmá, declaró su disponibilidad para tratar temas relacionados a la Justicia con sus homólogos de Dajabón, para ha­cer un frente común ante una delincuencia que no conoce fronteras, abordando temas importantes como el robo de ganado.

El resultado más im­portante del evento fue la decisión de realizar una reunión de alto nivel entre autoridades de los dos lados de la frontera para discutir los temas prioritarios para el desarrollo de estas demarcaciones. Aceptando una propuesta del neo-Gobernador pro­vincial de Dajabón, Dr. Miguel Cruz, la fecha de esta reunión se pondrá inmediatamente tome po­sesión el nuevo Cónsul do­minicano en Ouana­minthe, Rafael Caba Abreu, la cual tendrá como objetivo la creación del primer Comité Bina­cional Dajabón-Ouana­minthe-Feryé.

El encuentro fue faci­litado por Gianni Dal Mas y Miguel Ángel Cid, de la ong Progressio, entidad que desde hace un año está asesorando la crea­ción de los comités locales para el desarrollo de la frontera norte de la Repú­blica Dominicana y Haití.

DIOCESIS DE LA VEGA: Monseñor Camilo Ordena Ocho Diáconos Permanentes

Septiembre 18, 2008

LOS ORDENADOS SON: Héctor Manuel Cruz Felipe (N.S. Fátima- Bonao), Adriano Abreu Duran (Cátedra S. Pedro- Constanza)
José Mercedes Rodríguez Pérez (Tireo), Luís Martín González Camilo (Villa Tapia), José Antonio González Camilo (Villa Tapia), César Augusto Fernández Rojas (Beato Boneau- La Vega), Humberto García de Jesús (Sta. Teresita- La Vega) y Domingo de los Santos (N.S. del Carmen- Jarabacoa)

La Diócesis de La Vega estuvo de fiesta el pasado 6 de septiembre, por la ordenación diaconal de ocho diáconos permanentes. La misa fue transmitida por Radio Santa María. En la homilía de este gran aconte­cimiento eclesial, Mons. Camilo expresó:

Queridos hermanos sacerdotes, diáco­nos, religiosas y familiares: la paz sea con ustedes.
“A ti te tomé en los confines del mun­do, y te llamé de las regiones más remotas, y te dije: tú eres mi siervo, te he elegido y no te he rechazado. No temas, que yo estoy contigo; no te an­gusties que yo soy tu Dios: te fortalezco y te auxilio y te sostengo con mi diestra victoriosa”. Con estas palabras del profeta Isaías se nos señala que toda vocación procede de Dios y cuenta con su ayuda, especialmente el diaconado.

“Te convierto en un instrumento de tri­llar, afilado, nuevo, dentado: trillarás los montes y los triturarás, convertirás en pajas las colinas; las echarás al viento…y tú te alegra­rás con el Señor, te gloria­rás del Santo de Israel”. Es la proclamación del mo­no­teísmo absoluto y la adoración exclusiva al Señor.

La misión del diáco­no permanente la se­ñala San Pablo en su primera carta a los co­rintios: “anunciar la buena nue­va no es para mí motivo de orgullo, sino una obligación a la que no puedo renunciar. ¡Ay de mí si no evangelizara! Y no lo hago por propia iniciativa, sino que se me ha confiado esa administración. Mi salario es anunciar gratuitamente la Buena Noticia. Siendo libre me hice es­clavo de todos para ganar al mayor núme­ro posible. Con los judíos me hice judío para ganarlo para Cristo. Me hice débil con los débiles y todo para todos, para ganar a algunos. Y todo lo hago por el Evangelio.

Pablo se siente como un profeta, for­zado a predicar. Nos recuerda el ejemplo de Jeremías, quemado por el fuego inte­rior del mensaje “hacía esfuerzos por contenerla y no podía” (1 Corintios 9, 16-23).
Impulsado por el fuego del amor divino, la comunión del diácono con Jesús y el cuerpo de la Iglesia es indispensable para poder dar fruto. Jesús es el modelo de ese amor que ha de ser fuente de ener­gía para el diácono, con su familia y el pue­blo de Dios: “Que se amen unos a otros como yo los he amado”. Destacando el Señor las cualidades del amor cristia­no: que se mide en términos de sacrificio, de obediencia, de compromiso y fidelidad. Cuando uno ama con el amor de Cristo está siempre dispuesto al sacrificio, a escuchar a los demás y a obedecer, y a manifestar con sinceridad sus intenciones y a ser fiel al amor, aunque se presenten fallos humanos.

El Concilio Vaticano II, al referirse a los diáconos dice que: “Confortados por la gracia sacramental, sirven al pueblo de Dios en el ministerio de la Liturgia, de la Palabra y de la caridad” (LG 29).
La palabra diácono significa servidor. El primer diácono del Padre fue Jesu­cristo, quien no vino a ser servido sino a servir.

El Concilio Vaticano II explica que la gracia sacramental, conferida por la im­posición de las manos al diácono lo capa­cita para realizar su ministerio, que está ordenado al servicio de la Palabra de Dios, con la predicación, la catequesis, difusión de la Biblia y su difusión al pue­blo, bajo la autoridad del obispo.

La Iglesia hoy, de manera especial nos llama a todos a la misión. A cuidar a los cristianos alejados de la práctica de su fe y a los que conocen poco a Jesús, para anunciarle el Kerigma y conducirlos al encuentro personal con el Señor. “No po­demos esperar a los bautizados que vengan a la Iglesia. Tenemos que ir a en­contrarlos donde viven y trabajan, en acti­vidades misioneras permanentes.

Cada diácono debe mantener un es­fuerzo permanente por escuchar, meditar, estudiar y practicar la Palabra de Dios. Así se convertirán en discípulos permanentes del Señor, llamados e iluminados por el Espíritu Santo para la misión”.

El servicio litúrgico sacramental, en funciones propias en la celebración y distribución de la Eucaristía, es función pro­pia del diácono, también la administra­ción del Bautismo y del Matrimonio. La pastoral bautismal y pastoral familiar.

Los diáconos, por origen histórico y por ordenación, tienen una especial res­ponsabilidad por los pobres y la justicia social. La solidaridad con los necesitados es una urgencia especial en el mundo de hoy, porque Cristo dice: “En esto conocerán todos que ustedes son mis discípulos, si se aman unos a otros”.

El Papa Benedicto XVI nos recuerda a los sacerdotes que sigamos siendo diáconos y pensemos siempre en esta dimensión de servicio, porque el Señor mismo se hizo nuestro ministro, diácono y servidor. El Papa Benedicto recuerda una anécdota del Papa Pablo VI en el Conci­lio Vaticano II. Al comienzo de cada día se entronizaba en el Concilio el libro del Evangelio. Y el Papa le dijo a los ceremonieros que quería entronizar él mismo el Evangelio, y le dijeron que esa tarea era de los diáconos y no del Papa, y Pablo VI dejó escrito: “Yo también soy diácono, sigo siendo diácono y desearía ejercer este ministerio del diaconado, poniendo en el trono la Palabra de Dios. Los sacerdotes siguen siendo diáconos y los diáco­nos explicitan en la Iglesia y en el mundo esta dimensión diaconal de nuestro mi­nisterio.

Esta entronización litúrgica de la pa­la­bra de Dios en el Concilio era un gesto de gran importancia: nos decía quién era el verdadero Señor de aquella asamblea, es decir, que en el trono está la Palabra de Dios y que nosotros (el Papa, obispos, sa­cerdotes y diáconos) ejercemos el ministerio para escuchar, interpretar y ofrecer a los demás esta Palabra que es Cristo. Que realmente es él quien gobierna nuestra vida personal y pastoral.

¿Qué consejos ofrecemos a los que van a ser ordenados de diáconos y a los que ya lo están en la Diócesis de La Vega?
Que sean hombres de Iglesia y no se identifiquen con ningún partido político. Que recuerden siempre su consagración sacramental, no olviden su amor conyugal y el cuidado de su familia. Que sean hom­bres de oración y recen con devoción cada día la Liturgia de las Horas. Que celebren con dignidad y fidelidad los actos litúrgicos. Que sean honestos, serios y transparentes en los asuntos de dinero, tan­to de la Iglesia como perso­nales. Que en todo busquen la gloria de Dios y la salvación de las almas, sin ma­nifestar prefe­rencias de personas y sean mise­ricordiosos con los po­bres y necesitados. Que sean devotos de la Vir­gen Santísima, Madre de Cristo y Madre Nuestra y recen el Santo Rosario.
Este mes de septiembre es el mes de la Biblia y de la Virgen de las Mercedes. En todas las parroquias se hará la novena y cada día se irá consagrando los secto­res de la sociedad, para culminar todos juntos (comunida­des, parroquias y Diócesis), la consagración al Inmaculado Co­razón de María el 24 de septiembre, en el Santo Cerro, a las 10:00 AM. El Señor Cardenal Nicolás de Jesús López Rodrí­guez y los obispos consa­graremos oficialmente el país a la Santísima Virgen.

Queridos diáconos: que María, la Vir­gen de las Mercedes, la humilde sierva del Señor, que dio a luz al mundo al Salvador Jesucristo les acompañe siempre junto a sus familias, en el cumpli­miento de su ministerio y durante el proceso de la misión continental.
Para todos salud, paz y bendición para servir a Dios y al prójimo.

Antonio Camilo González
Obispo de La Vega, 6/9/08

P. Padre Santos Díaz
Vicario de la Catedral Inmaculada Concepción

Padre Jorge González SDB

Septiembre 18, 2008

Mons. Fabio Mamerto Rivas destaca cualidades del P. Jorge González, sdb.
Jorge González Gon­zález nació el 19 de abril de 1950, en Los González, Juan López Abajo, Moca. Hijos de los esposos Nico­lás González Ramírez y Susana González Grullón (Ambos Fallecidos). Era el cuarto de 12 hermanos.

Falleció en Santo Do­mingo el jueves 28 de agosto de 2008, como consecuencia de un infarto al miocardio, a los 58 años de edad, 36 años de vida salesiana y 27 años de sa­cerdocio.
Le sobreviven su hermanos Ramona, Sor Ro­sario, Aida, Carlos, Irene, Aquilina, Felix, Francisca, Isabel, Maritza y Joselito.

Desde muy temprana edad, colabora con su pa­dre en los trabajos agrícolas, levantándose en mu­chas ocasiones a las cinco de la mañana, para reali­zarlos antes de marcharse a la escuela.

Participaba con gran fervor en los ritos religio­so, especialmente en la Eucaristía y en el rezo del Santo Rosario. Siendo apenas un niño, en los juegos con sus hermanos y hermanas pone de manifiesto su gran vocación por el sacerdocio, de tal modo que se vestía con una sábana blanca y tomaba los pétalos blancos de una rosa para representar al sacerdote en la celebración de la Eucaristía.

Disfrutaba sobrema­ne­ra el juego del béisbol, sembrando entre sus compañeros el espiritu de convivencia.
Ingresó al Aspirantazo Salesiano de Jarabacoa el 15 de septiembre de 1964, con apenas 14 años de edad.
Cuando Jorge ingresa al Seminario de Jarabacoa deja un gran vacío en el corazón de sus padres, hermanos y hermanas, no obstante el gran deseo de la familia de tener un hijo o un hermano sacerdote. Cuando venía de vacaciones, Jorge era recibido con gran júbilo, pues siem­pre nos traía la alegría con sus chistes y or­ganización de festivales y veladas.

Formación
En el desarrollo de su formación, Jorge Gonzá­lez realizó en 1970 el pre­noviciado en Villa Juana, Santo Domingo. Del 1971 al 1972, hizo su noviciado en la Escuela Agrícola Salesiana de La Vega. Concluyó su noviciado el 24 de septiembre de 1972 con la profesión religiosa.

El Posnoviciado lo rea­lizó del año 1972 al 1974 residiendo en el Instituto Técnico Salesia­no (ITESA), en Santo Do­mingo. Cursó sus estudios filosóficos en el Semina­rio Santo Tomás de Aqui­no, Santo Domingo y el tirocinio en la Escuela Agrícola Salesiana, de La Vega.

De 1976 al 1979, Jorge González cursó sus estudios teológicos en Sala­manca, España y del 1979 al 1981, en Madrid, Espa­ña.

Ordenación Diaconal
Fue ordenado Diácono el 23 de junio de 1979 en la Iglesia Parroquia Santí­sima Trinidad de Sala­manca, España, por la im­posición de manos de Monseñor Mauro Rubio Rapullés, Obispo de allí.

Ordenación Sacerdotal
Con gran júbilo recibimos en la familia y toda nuestra comunidad, su or­denación sacerdotal, el 12 de septiembre de 1981, en la Iglesia Parroquial Sa­gra­do Corazón de Jesús, de Moca. Confirió la ordenación presbiteral Mons. Fabio Mamerto Rivas, quien siempre le acompa­ñó du­rante su vida religio­sa y presidió, el viernes 29 de agosto, en Santo Do­min­­go, pocas horas des­pués de su muerte, la Eucaristía de cuerpo presente.

El P. Jorge realizó su labor pastoral, básicamen­te, en el campo de la formación de los salesia­nos. Se desempeñó como asistente de los novicios de 1974 al 1976. En el as­pi­rantado Salesiano de Ja­ra­bacoa fue de 1981 al 1984 acompañante y vi­cario.

Luego, en el Posnovi­ciado Salesiano Don Mi­guel Rúa, de Santo Do­mingo se desempeñó co­mo Ecónomo y en el Se­minario Santo Tomás de Aquino, profesor de Teo­logía Moral. De 1987 al 1990, el Padre Jorge fue Director del Aspirantado Salesiano de Jarabacoa y, del 1990 al 1991, fue en­cargado del Prenoviciado Hogar Escuela Santo Do­mingo Savio, en Santo Domingo, Delegado Ins­pectorial de los Sale­sianos Cooperadores y profesor de Teología Moral en el Instituto Salesiano de Formación Laical.

El Padre Jorge realizó un Master en Bioética, en la Universidad Pontificia de Comillas, Madrid, Es­pa­ña, del 2001 al 2003.

Fue Párroco y Director de la Obra Don Bosco, Santo Domingo. Vicario inspectorial y formador del Posnoviciado del 2006 al 2008. Impartía docencia en el Centro Intercongre­gacional de Formación Re­ligiosa (CIFRE), por lo cual era ampliamente co­nocido entre los sacerdo­tes de diferentes congregaciones.

Libros
Entre sus libros y pu­blicaciones figuran: “Con­figurando al Hombre Nue­vo. Perspectiva de Moral Católica”. También, los fo­lletos “Para una Educa­ción Moral en América Latina 1 y 2. Además, el folleto titulado “Apuntes de Moral Fundamental 1 y 2″.

Su más reciente producción es el libro que de­dicó a los jóvenes, titulado “Del Sentido Común al Comportamiento Etico”. Estaba diagramado otro folleto para ser publicado, el cual esperamos concluirlo para que el padre Jorge continúe aportando sus ideas y valores entre nosotros a través de sus escritos.

El Padre Jorge era una persona sencilla, callada, amigable, agradable, cercana, trabajadora, entregada, luchadora. Destaca su gran sentido del humor, ya que sabía poner en los en­cuentros el chiste para alegrar el momento. Culti­vaba el valor de la amistad y gustaba de visitar a sus amigos y pa­rientes tanto en Santo Do­mingo, como en Juan López, Moca o fuera del país.

Era un preocupado por la formación moral y religiosa de los jóvenes. Va­loraba el tiempo de los demás, siendo puntual en las actividades y eventos que organizaba.
Su espíritu de servicio lo ponía de manifiesto al ocuparse de la preparación de los salesianos.
Era un apasionado por la Lectura, especialmente en el área ética.
Monseñor Francisco José Arnáiz, quien presentó su último libro “Del Sentido Común al Com­por­tamiento Ético” destaca en el Padre Jorge su espíritu observador y re­flexivo y la autenticidad y hondura de su vocación de educador.
El padre Jorge impartió docencia durante más de 15 años sólo en lo que se refiere a Ética y Moral, sin contar la docencia en aspectos básicos impartida en el Aspirantado de Jara­bacoa y otros centros salesianos.
Sus superiores lo de­finen como un religioso obediente y disponible. Sa­bía entender a los demás y ponerse en su lugar. Creaba buen am­biente en las comunidades donde estaba. Era observante de las prácticas religisosas salesianas.

La familia
Sus hermanos y hermanas podemos decir que Jorge amaba entrañablemente a su familia y estaba al pendiente de cual­quier acontecimiento en nuestra comunidad, sin importar el lugar donde se hallaba.
Jorge, esperamos que acompañe a nuestros pa­dres en la morada celestial, donde un día nos ha­llaremos todos tus herma­nos y hermanas y volvamos a celebrar un reencuentro familiar en la Casa del Señor.

Padre Jorge González SDB

LA PREGUNTA DE HOY : ¿Qué significa creer en Jesucristo?

Septiembre 18, 2008

Le voy a responder con otra pregunta: ¿Qué es lo más importante para usted? ¿Su fami­lia? ¿Su dinero? ¿Su prestigio?

Creer en Jesucristo significa ponerlo a El en el primer lugar en nuestra escala de valores. De modo que a la hora de ac­tuar, lo hacemos según dice El, y no se­gún convenga a otros intereses que yo tenga. Esta es la garantía de “no ser juzgado”. Esta es la buena noticia de hoy.
La clave es: El Señor primero La pro­mesa es: Exoneración de examen
El resultado es: Se­guridad, alegría y paz. ¿Le interesa?
*********

Aquí termina el artículo, y esto fue lo que le leí a Víctor por teléfono. A continua­ción le pregunté:
“¿Qué te pareció compadre? ¿Está bien claro y correcto?”

“Muy bueno, compadre, muy bueno”, res­pondió Víctor alegremente, “publícalo así mismo”.
Cuando terminó es­ta conversación, Víctor le dijo a su esposa que se sentía muy alegre. “Después de haber oído los “Dos Minutos” que me leyó Luís, tengo mucha paz, gracias a Dios”. Media hora más tarde, Víctor Hernández Núñez partió repentinamente para la casa del Padre.

Puede usted estar seguro de que él “no fue juzgado”. En cambio fue recibido alegremente por su único Maestro y Señor, a quien siempre puso en primer lugar en su escala de valores.

Desde entonces, uno de los autores de esta columna la está leyendo desde allá arriba. De­mos gracias a Dios por lo mucho que nos ayudó a entender que “El que cree en El, no será juzgado”.

Dos Minutos: Al que cree en él no le juzga

Septiembre 18, 2008

Llamé a Víctor por teléfono y le dije:
“Compadre, aquí estamos revi­sando los “Dos Minutos” que escribí para el próximo domingo, y, como en ellos hablo precisamente de ti, quiero leértelos a ver si te parece bien lo que digo.”
“¡Adelante, compadre, léemelos!”

“Pues oye, el título es:
AL QUE CREE EN ÉL NO SE LE JUZGA . Juan 3, 13-17
Dice mi amigo Víctor que en el evangelio de hoy está la noticia más estupenda que él ha oído.
Me cuenta que desde que la oyó, hace ya algunos años, vive con más seguridad, con más alegría y con más paz.

El propósito de los dos minutos de hoy es revelarle a usted esa noticia. Si usted puede recibirla ganará, al igual que Víctor, seguridad, alegría y paz.

No todo el mundo puede recibirla, sin embargo. Millones de personas la oirán hoy en las misas que se celebran en todas las latitudes de la tierra, pero sólo la recibirán los que, al escucharla, reúnan dos condiciones que tiene Víctor.

LAS DOS CONDICIONES
La primera es que Víctor toda su vida ha odiado los exámenes. No es que él fuera tan mal estudiante, pero nunca le gustaron los exámenes.

La segunda es que Víctor cree en el Señor. No es que él sea un santo. Incluso en ocasiones hace cosas que él mismo llama “tremendas metidas de pata”. Pero no hay nada ni nadie, para él, más importante que el Señor.

¿Reúne usted estas condiciones? Pues prepárese para recibir, al igual que Víctor, una estupenda noticia. Se podría decir que es una promesa de “exonera­ción de examen”.

En efecto dice hoy el Señor: “Dios no mandó a su hijo al mun­do para juzgar al mundo, sino para que el mundo por él se salve. Al que cree en él no se le juzga; el que no cree, ya está juzgado, por no haber dado su adhesión al único Hijo de Dios”. (Jn 3,17-18)

Cuando en el mundo entero lean hoy estas palabras en los templos, algunos entenderán, y espero que usted sea uno de ellos, que el Señor no es un juez condenador al que hay que temer. Es un Salvador en quien usted puede decidir creer. Y…. AL QUE CREE EN ÉL NO SE LE JUZGA.

DOS MINUTOS: El ignorante, el culto y Antonio

Agosto 23, 2008

EL IGNORANTE 
“- ¿Quién es Jesucristo para ti?” 
“-¿Quién…?” 
“- Jesucristo: Jesús. Tú sabes. No te hagas el tonto.” 
“- Oye Luís, yo no estoy en eso. Otro día hablamos.” 
¿Puede usted creer que en nuestro país haya personas que nunca hayan oído hablar de Jesucristo…? Sin em­bargo, en la vida práctica, lo ignoran absolutamente. Como si no existiera, “Yo no estoy en eso”, dicen. Y es cierto. 

EL CULTO 
“- ¿Quién es Jesucristo para ti?” 
“Jesucristo, Mahoma, Buda, el mismo Mahatma Gandhi, todos han sido personas extraordinarias que han marcado el paso del pensamiento hu­mano. Sin duda, un gran hombre. “ ANTONIO 
Ante la misma pregunta que a los dos anteriores, tengo ante mi vista una página escrita por Antonio. Dice así:  
“Yo he tenido unas relaciones bastante buenas con el Señor. Le pedía cosas, conversaba con El, cantaba sus alabanzas, le daba gracias… 

Pero siempre tuve la incómoda sensación de que El deseaba que le mirara a los ojos…, cosa que yo no hacia. Yo le hablaba, pero desviaba mi mirada cunado sentía que El me estaba mirando. 
Yo miraba siempre a otra parte. Y sabía por qué: tenía miedo. Pensaba que en sus ojos iba a encontrar una mirada de reproche por algún pecado del que no me hubiera arrepentido. Pensaba que en sus ojos iba a descu­brir una exigencia; que había algo que El deseaba de mí. 

Al fin, un día, reuní el suficiente valor y miré. No había en sus ojos re­proche ni exigencia. Sus ojos se limitaban a decir: “Te quiero”. Me quedé mirando fijamente durante largo tiempo. Y allí seguía el mismo mensaje: “Te quiero”. 

Pasemos ahora al evangelio de hoy Mateo 16, 13-20. En él aparece Jesús haciendo la misma pregunta.  

La opinión de la gente es que El era una especie de fantasma: un profeta muerto que había vuelto. 
Entonces el Señor pregunta a su apóstoles “Y ustedes ¿Quién dicen que soy?  
Y es Pedro quien responde: 

“Tú eres el Mesías. El hijo de Dios que vive” 
Y el Señor le dice que él es un dichoso, porque eso no se lo había revelado nadie de carne y hueso, sino “Mi Padre que está en los cielos”. 

Salud: Uso de la insulina en la Diabetes Tipo 1

Agosto 23, 2008

En esta enfermedad el páncreas produce muy poca o nada de insulina. Por lo tanto, el trata­miento con insulina es obligatorio y necesario para la sobreviv­encia.

En una persona sin diabetes, el páncreas siempre produce peque­ñas cantidades de insulina; es lo que llamamos insulina basal. Ade­más, des­pués de cada comida, produce cantidades extras para metabolizar el aumento de la glucosa sanguínea.

En el tratamiento de la diabetes tipo 1 tratamos de replicar lo más cercano posible, cómo trabaja el páncreas en una persona sin diabetes. Pero existen varios planes de trata­miento, dependiendo de su situación y las metas de control glucémico que se quiera lograr. Estos planes los pode­mos dividir en dos: 1) Trata­miento tradicional y 2) Tratamien­to intensivo.

Tratamiento tradicional
En el tratamiento tradicional se usan 1 ó 2, y a veces 3, inyecciones diarias de insulina. Los médicos que tratamos la diabetes consideramos inaceptable usar una sola inyección en el trata­miento de la diabetes tipo 1.

Veamos, por ejemplo, qué pasa cuando usted se inyecta una sola in­yección de insulina intermedia (NPH o lenta) a las 7:00 a.m. Como empie­za a trabajar en más o menos 2-4 horas, su glucemia se elevará dema­siado después del desayuno. Tendrá suficiente insu­lina para el almuerzo, pero podría tener una reacción de hipoglu­ce­mia coincidiendo con el período de efecto máximo de la in­sulina NPH (Humulin N, Novolin N), a menos que ingiera una merienda a media tarde.

Por otro lado, alrededor de las 5:00 y 11:00 p.m., ya no tendrá insu­lina en su cuerpo, ya que su duración máxima es de 10-16 horas. Esto llevaría a glucemias muy eleva­das durante la noche, la madrugada y las primeras horas de la mañana, lo cual aumentaría los riesgos de complicaciones.

Ahora bien, si usted insiste en una sola inyección, asegúrese que sea de acción prolongada, como la insulina glargina (Lantus), pues su acción perdura hasta 24 horas y no tiene período de efecto má­ximo, lo que significa una disminución de los riesgos de hipo­glucemia; pero no evitaría un aumento de la glucemia después de cada comida.

Un método muy popular es uti­lizar una combinación pre-mezclada de insulinas intermedia/regular, en una proporción de 70% y 30%, res­pectivamente (Humulin 70/30 ó Novolin 70/30). Se aconseja utilizar las 2/3 partes de la dosis antes del desayuno, y 1/3 antes de cena.

Aunque es simple y efectivo para evitar las hiperglucemias muy altas, una desventaja de este método es que nos impone un horario rígido en cuanto a la hora, cantidad y conteni­do de las comidas y actividades físicas, debido a que no podemos hacer cambios después de inyectarnos la insulina, lo cual nos obliga a comer durante su efecto máximo y a tener el mismo nivel de actividad física cada día. Con este método, si variamos el horario o tamaño de las comidas o el nivel de actividad física, experimentaríamos alzas o bajas en las gluce­mias, por lo que es necesario che­quearla frecuentemente.

Sentido ético de la globalización y la mundialización

Agosto 23, 2008

P. Fausto R. Mejía V.-

Cuando el Documento de Aparecida, siguiendo su metodología, analiza las distintas realidades que inciden hoy en América Latina, parte de un principio básico fundamental y es que estamos en: “en un
Cambio de época”, y dentro de esos cambios el mayor impacto recae en el ámbito cultural.

Cuando hablamos de cultura lo hacemos basado en la definición original que nos dieron los obispos del CELAM en Puebla, como “el modo de relacionarse el ser humano con Dios, con la naturaleza y con los demás”, superando así la definición clásica de famosos antropólogos de la talla de Taylor y de Malinowsky, que sólo apuntan a la relación con la naturaleza y con los demás.

Al hablar de cultura nos referimos además, a la identidad o modo de ser de un pueblo; a su manera de vestir, comer, bailar, relacionarse; a su costumbre, su lenguaje y su religión. La cultura (ethos) es el alma y la idiosincrasia de un pueblo; lo que nos diferencia de los demás pue­blos.

La cultura afecta todo el quehacer del ser humano, que puede ir desde el modo de cultivar la tierra, su acerbo poético - literario, musical o pictórico, su modo de rendir culto a Dios, su cosmovisión o weltanschauung y sus tradiciones.

Los componentes esenciales de la cultura son los valores que la conforman o los desvalores que la afectan; así tene­mos la presencia de los distintos valores que adornan ese conglomerado que llamamos nación, que comprende los valo­res vitales, como es la necesidad de alimentos, un techo, un trabajo, etc., pasando por los valores ecológicos, los valores humanos en sus distintas gamas: respon­sa­bilidad, servicio, trabajo, honradez, respeto, etc.; igualmente los valores patrios con sus símbolos configuradores: la Bandera, el Escudo y el Himno Nacio­nal; los valores éticos y morales, los espi­rituales y religiosos, lo valores familiares, etc

Es bueno destacar también que cuando Aparecida nos habla de un cambio de época, no nos está introduciendo a una novedad, sino que nos pone en alerta sobre lo que ya desde hace mucho tiempo se está dando en la sociedad y que mu­chos exponentes han reflexionado sobre el mismo.

Pensemos en el famoso poeta Goethe cuando se detiene a pensar en la época del inicio de la industrialización y que de un modo profético exclamaba “la reciente mecanización me atormenta y me angustia, rueda lentamente, lentamente, como una tempestad, pero ha tomado ya su dirección: llegará y golpeará”.

Y así fue: llegó y las consecuencias están aún ahí. El siglo XX que fue un siglo de oro para el hombre en cuanto a sus conquistas materiales, científicas y tecnológicas, pero paradójicamente fue el siglo de las grandes soledades, de la ruptura interior y de la lejanía de sí mismo, que ha dejado marcas imborrables que gravitan sobre nosotros hoy.

El mismo P. Kentenich, analizando la historia, es el primero que nos habla de la voz del tiempo, la voz del ser y la voz del alma, y con una visión de futuro desde el Campo de Concentración de Dachau afirma “En el horizonte aparecen dejándose reconocer lentamente, las líneas estructurales de un nuevo orden mundial: por­que el mundo antiguo arde en llamas… esto es así porque el hombre sufre atrofia y mutilación… y eso hace que el alma no puede ascender”. (El nos introduce en el análisis del pensamiento mecanicista y el pensamiento orgánico).

Esos cambios los preconizó más mo­dernamente el creador de una nueva ciencia que es la futurología, que es Alvin Toffler, cuyos libros se parecen a los de Julio Verne en su tiempo (libros de ciencia ficción), como son: El Shock del Futuro y la Tercera Ola; que nos introdujo en un nuevo lenguaje al hablar de tecnosfera, infosfera, sociosfera y psicosfera, que nada tiene que ver con el snobismo o la moda, sino la toma de conciencia de que estamos en un mundo cam­biante. Igualmente Samuel Hun­tington, el famoso sociólogo de Harvard, amonestó el mundo al final del siglo pa­sado cuando afirmaba que estábamos en un cambio de civilización, mucho más radical que el que se dio en el Rena­cimiento

II.- Dentro de los cambios que nos señala Aparecida tenemos:
1.- La Globalización, que es un proceso de optimización de la economía y de las distintas actividades en un tiempo real. Es una toma de conciencia de los poderes de las naciones y del poder em­presarial, focalizado en dos ejes fundamentales como son: la eficacia (principio de ganar - ganar) y en la competitividad.

Positivamente hablando la globaliza­ción tiene muchos elementos interesantes como son la generación de riquezas y de la productividad, pero como la economía en su mayor caso no conoce la referencia ética y moral, entonces esta se convierte en una fábrica de pobres y de excluídos.

La globalización tiene su punto de convergencia en el poder, naturalmente entendiéndolo al estilo de ese gran pensador francés Michel de Foucault cuando afirma “que el poder está en todas par­tes”; poder que tiene muchos factores (poderes fácticos), dentro de los cuales tenemos:

1.- El factor económico con sus tres revoluciones: la agrícola, la industrial y la del conocimiento.
2.- El factor político con sus tres poderes: Ejecutivo, legislativo y judicial.
3.- El factor social que lo constituye la población, la organización social y el medio ambiente.
4.- El factor militar
5.- El factor geográfico y el
6.- el factor eclesial.

Estos factores constituyen el PODER NACIONAL. Hoy comienza a hablarse ya de lo GLOCAL, por la conciencia que se va tomando en la defensa y valoración de lo propio. Ya vemos como los países se reunifican en torno a intereses. Así tene­mos la Unión Europea, el TLC, el MERCOSUR, EL G8 + 4 países más. Pero también se unifican las grandes corporaciones multinacionales; de igual modo los mercados se globalizan y ya se habla de las redes globales del comercio; pero igual se da en la ciencia y la tecnología y de ahí nacen las redes globales de la producción del conocimiento, dando paso a la Nueva Sociedad de la Información y del Conocimiento.

La globalización es la internaciona­lización del comercio y de la producción, y el mundo se convierte en una gran fábrica donde las multinacionales son empresas sin patria, de ahí que se hable de “capitales golondrinas”, que originan inestabilidad, inseguridad y exclusión, que tanto preocupa al famoso novelista Ernesto Sábato, porque “la dignidad hu­mana no está prevista en ese sistema”; y a eso añade el político francés Lionel Jos­pin “que el mercado produce riqueza, pero no solidaridad” y el teólogo alemán Hans Küng afirma que “la globalización del neoliberalismo es una especie de tren sin frenos que arrolla cuanto encuentra a su paso”.

Por otro lado tenemos el factor me­diático que es la mundialización, cuya in­fluencia social es tan relevante que identifica a nuestra sociedad como sociedad medial o de la información y comunica­ción; nos convierte en una “aldea global”, al decir de MacLuhan, y que hace posible la profecía de T. de Chardin al decir que “los hombres del futuro formarán una sola conciencia” y nos hará sentir katholikós, es decir, ciudadanos del mundo sin perder nuestra identidad.

Se ha dicho que los mass media si­guiendo su orden de aparición y de im­portancia: la prensa escrita, el teléfono, la radio, la televisión, la telefonía y la In­ternet, constituyen el nuevo universo simbólico en el que pensamos, actuamos y sentimos. De modo que todo pasa por ellos: valores, estilos de vida, información, acción política y educativa.

Este fenómeno nos va llevando a un nuevo lenguaje, a una nueva valoración y es el gran aliado para la propagación del consumismo y para propiciar necesidades artificiales, imponer el mundo de las marcas, de las modas y por supuesto es el brazo derecho para que se impongan con fuerza los nuevos aerópagos, que atraen los deportes, el mundo artístico y el del cine.

Hay un libro que se constituyó en un best seller. Nos referimos a El Agujero Blanco en el tiempo, de Peter Russell, que parodia el grito de alarma de Stephen Hawkings cuando nos habló del agujero negro en la capa de ozono. Russel nos dice que el agujero blanco puede suceder entre el 2005 y el 2050, y es un libro de investigación sobre los cambios de la condición humana a lo largo del tiempo, él se nutre de datos de la historia, la física, la religión, la filosofía, la psicología la biología. En esa relación simbiótica entre las personas y los pueblos, puede ocasionar: 1.- Una vida larga en una sociedad desahogada y con muchas oportunidades. 2.- Pero también puede surgir una civilización distinta, cargada de incógnitas, promesas y amenazas, con distintas relaciones que para asimilarlas no se puede tener una cultura rígida.

Nos encontramos con la revolución de lo intangible que va haciendo surgir la sociedad del conocimiento y de la información, que es la gran productora de la riqueza y del capital; esto lo confirman los hombres más ricos del mundo: Warrem Buffet, Carlos Slim, Bill Gates y Gustavo Cisneros, quienes son los magnates de la tecnología y de la comunicación.

La pregunta obligada que tenemos que hacernos es ¿educan o deseducan los medios de comunicación? ¿De quiénes son y al servicio de qué están? ¿Son co­municadores de la verdad y de los valores o productores de capital?

Tenemos que decir que son técnicas modernas, simples y complejísimas y neutrales en sí mismas, por lo tanto su virtualidad educativa y su riesgo para la misma educación depende de quien las maneje, y para qué, y en quién las utilice y cómo.

Los medios de co­municación informan, enseñan, distraen y comunican a los seres humanos, pero pueden también ma­nipular, des­informar, llevar a la confusión y desorientación. Eso quiere decir que pueden enseñar valores o villanías, relacionar los seres humanos para el bien o para el mal; para la mutua ayuda y satisfacción o para el abuso y la explotación, para la paz o para la violencia, para el bien común o para los intereses perso­nales.

Por ejemplo la televisión y el Internet pue­den propiciar una disminución de la relación y del diálogo dentro de la fami­lia y crear dependencia en los niños y en los jóvenes, pero también puede servir para ensanchar el horizonte cultural de la entera familia, motivar el diálogo familiar más rico, ocasión para que la familia introduzca en sus hijos los valores sociales, etc.

Por eso, frente a la avalancha de noticias, a veces contradictorias y manipula­doras, es necesario una actitud crítica y de discernimiento para no dejarnos masificar; pero a la vez es importante luchar para la referencia ética y moral en los medios de comunicación, como en la eco­nomía, para que se pongan al servicio de la verdad y el auténtico desarrollo y progreso de los pueblos.

La Revolución de la Comunicación y del Conocimiento en el que ya estamos inmersos, en su búsqueda de amplia­ción de su base científica, técnica y emocional, utiliza sus principales recursos como son: la energía de fusión, la informática y telemática, la Internet, la biotecnología y la nanotecnología incipiente; la manufactura de inmateriales, la gestión del cambio cultural, y a nivel político el renaci­miento del poder local y la democracia participativa.

Pero es bueno recordar lo que nos señala Victoria Camps de “que vivimos en un mundo plural, sin ideologías sólidas y potentes, en sociedades abiertas y secularizadas, instaladas en el secularismo económico y político, donde el consumo es una forma de vida y donde los ideales y utopías parece que se han extinguidos”.

Con razón el novelista Ernesto Sábato parodiando a Carlos Marx nos dice “que el nuevo opio del pueblo es la televisión, porque nos seduce y nos utiliza para im­pedir que leamos un libro, hagamos un deporte, visitemos a un amigo, o una familia; nos anestesia la sensibilidad que perjudica la vida espiritual”.

Así se va produciendo en nuestra so­ciedad contemporánea los siete pecados de que nos habla el famoso pacifista Mahatma Gandhi, que son:

1.- La riqueza sin trabajo
2.- El placer sin conciencia
3.- El conocimiento sin carácter
4.- Los negocios sin moral
5.- La ciencia sin amor a la huma­nidad
6.- La religiosidad sin sacrificio
7.- La política sin principios.

Para hacer frente a esas realidades que produce la globalización y la mun­dia­lización, que inciden frontalmente y de un modo excluyente y manipulador, es necesario cultivar y propiciar los siguien­tes elementos:

1.- Colocar la persona en el centro de las preocupaciones de los agentes econó­micos, políticos, culturales y de la comu­ni­cación, para que no se sacrifique su dignidad. Propiciar una conciencia clara en los empresarios para que adopten la eco­nomía solidaria de la que nos habló el Papa Juan Pablo II.-
2.- Fomentar una conciencia ética y moral en la lucha por el reconocimiento de los derechos humanos a todos los hombres.
3.- Reforzar los agentes educadores y socializadores tradicionales como son la familia, la escuela, los grupos religiosos, la participación ciudadana y las asociaciones, que orienten positivamente los valores en los jóvenes.
4.- Fomentar la educación en valores en esta sociedad cada vez más multiétnica y multicultural, como modelo de reali­zación personal, como son la tolerancia, el respeto, el sentido de la justicia, la honradez y la responsabilidad.
5.- Que los grupos religiosos encuentren en el diá­logo interreligioso, la inculturación y en el cultivo de la ética universal común a los valores de la tolerancia y de la libertad religiosa, el camino para la credibilidad de la fe, la búsqueda de la verdad, como servicio al progreso de la sociedad.

LA PREGUNTA DE HOY: ¿Quién cree usted que es Jesucristo?

Agosto 23, 2008

¿Qué le han enseñado la gente “de carne y hueso”? A mí me dijeron que El había muerto “por mí”, y yo enten­dí mal: Entendí que yo era el “culpable” de que lo masacraran inmisericordemente, y me sentía inculpado y condenado, en vez de salvado y libe­rado. ¡Al revés! 

Así que, aunque reconocía que él era un gran hombre, prefería, como Antonio, refugiarme en leyes morales y esquivar mi mirada. Estaba cum­pliendo obligaciones como un em­plea­do, en vez de dejarme amar como un hijo. 

Recientemente cumplieron 53 años de casados los amigos Fernando y Deyanira. Cuando terminó la misa de acción de gracias por el aniversa­rio, me acerqué y les dije: “Ustedes son personas muy queridas por Dios. La prueba es que son ejemplarmente dignos, sencillos, y Dios les ha rega­lado una fe por encima del promedio. 

Ahora, si todo es obra de Dios en ustedes, ¿saben como pagar tanto amor…? Dejándose querer por Él, porque amar a Dios es permitir que El nos mire, dejar que El nos ame” 
“Me sedujiste, Señor y yo me dejé seducir”. (Jeremías 20,7) 

Querido amigo: hoy me atrevo a decirle a usted lo mismo: Déjese seducir, déjese amar. Usted no es un empleado, ¡Usted es un hijo…! Y el hijo no trabaja por paga ni con miedo, trabaja con amor, confianza y agra­decimiento!

Confianza en el Gobierno

Agosto 23, 2008

Cuentan que Zigong, aventajado discípulo de Confucio, le preguntó al maestro si podía ex­pli­carle el arte de gobernar. Con­fucio, que tenía un alto sentido de la moral en la política, le respondió:“Los elementos esen­ciales para un gobierno son los alimentos suficientes, la defensa y la confianza del pueblo”. En Zigong surgieron otras interrogantes.

- Maestro, si tuvieras que re­nunciar a uno de los tres, ¿a cuál renunciarías?
- A la defensa, dijo Confucio.
- Y si tuvieras que renunciar a uno de los dos que quedan, ¿a cuál renunciarías?
- A los alimentos. Es verdad que sin alimentos el pueblo muere, mas la muerte ha sido el destino del hombre desde el comienzo de los tiempos, pero si el pueblo no tiene confianza en el gobierno, la nación no se sostiene, expresó finalmente el sabio.

Confucio predicaba que des­de la administración pública se podía trabajar por el bienestar de las personas y para construir un mundo justo; afirmaba, ade­más, que de los puntos más im­portantes que debía prestar atención un gobierno era a la prudencia de los gastos.
Sin dudas, el pasado gobierno logró renacer la confianza en la ciudadanía, motivándonos a pensar que podíamos lograr una mejor patria, que teníamos espe­ranzas de salir adelante. Para nadie tampoco es un secreto que esa confianza no tiene la forta­leza de antes.
El discurso de toma de po­sesión del presidente Leonel Fernández puede interpretarse como un canto al optimismo, en búsqueda de no perder, de mantener o de afianzar la confianza de la ciudadanía en el gobierno. Esperemos que todo salga bien.

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